A ver, para que de verdad te sirva este post, te pido que te pongas en situación y visualices todo lo que te voy a contar ahora. No te agobies, simplemente quiero que no te coja de nuevas, y que puedas anticiparte a cualquier situación que llegado el momento te genere estrés o agobio. 

Para llegar a este punto ya has tenido que preparar muchas cosas. Hemos pasado por la habitación del bebé y hablado sobre los muebles más prácticos, hemos tenido que preparar la canastilla, ordenarla y asignarle un lugar a cada producto. Has tenido que buscar el lugar de la bañera y has tenido que colocarla junto con todos los productos de higiene y también has tenido que preparar tus productos de autocuidado para el embarazo, parto, post parto y lactancia, además del botiquín para el bebé.

En definitiva, has llegado al tercer trimestre y ahora ya el cuerpo no nos permite hacer mucho más, así que descansar será tu prioridad.

No me refiero a descansar como sinónimo de estar en la cama dormida, que si te apetece pues también puede ser una opción pero me refiero a estar tranquila, salir cuando te apetezca y a dejar de hacer todas esas tareas que en un principio yo te recomendaba hacer de orden y organización para poner tu casa a punto para la llegada del bebé.

Y ahora si, te voy a contar mi experiencia. Lo que viví cuando llegué a casa con mi hijo y quiero que tengas en cuenta que puedes tener una experiencia muy similiar, por eso te pedía antes que visualizarás esta situación.

 

Mi experiencia en los primeros días en casa con el bebé

Del hospital salí dolorida por el parto y muy confundida con el tema de la lactancia. La primera noche-madrugada, me la lleve en vela con el bebé, si acaso pude dormir un par de horas. Esa mañana cuando me levanté, no recuerdo exactamente la hora pero muy temprano, me senté en el sofá ¿Y sabes qué? que no me volví a levantar hasta las 9-10 de la noche para darme una ducha, la ducha más rápida y estresante de mi vida. 

Mientras duraba, escuchaba a mi hijo llorar, eso quería decir que tenía hambre de nuevo y que me necesitaba. 

Salí de la ducha y me volví a sentar en el sofá. Y así fueron todos los días que vinieron después.

Me sentí agotada por lo evidente, decepcionada porque nunca pensé que esta situación formara parte de aquella maternidad tan ideal que siempre había imaginado y frustrada porque no podía hacer nada más que atender a mi hijo. 

En ese momento no entendí que eso era lo único que tenía que hacer y que lo demás podía esperar. Sin duda alguna ahora lo viviría de otra manera.

Esta es mi experiencia resumida pero real al 100%.

Tres tareas que hacer en el tercer trimestre para empezar la maternidad más relajada

Por eso, quiero que este post lo utilices para que en ese momento tu mente este descargada de toda tarea que no sea estar con el bebé.

Que al menos una parte de tu día a día esté cubierta durante x semanas sin tener que hacerle demasiado caso.

Y si me refiero al tema de comidas. Es evidente que comer tienes que comer, tu y tu pareja. Y hablo de esta parte porque me parece muy importante que antes de que llegue el momento tengas esta tarea bien planificada.

¿Por qué? Por que seguramente sea una de las tareas que mas peso tengo dentro de tu cabeza cuando estés, como te digo, en el sofá sentada sin poder hacer otra casa distinta.

Pensar en que vas a comer hoy, qué necesitas para hacer la comida, si no tienes los ingredientes, ir a comprarlos y después encontrar el momento para poder cocinarlo, pues eso muy estresante pensarlo sentada en el sofa sabiendo que no vas a poder hacerlo.

Así que este post tiene ese objetivo: “ Ayudarte a empezar tu maternidad más tranquilamente para que puedas disfrutarla”

Y sí, soy de las que piensan que el como empieces a vivirla condiciona a tu estado de ánimo y que de él dependerá que la disfrutes más o menos.

Y como se trata de hacer todo lo posible para disfrutar pues allá voy con mis tres tareas para que te sientas mas tranquila.

Por eso vas a poder planificar el momento desde que llegas a casa con el bebé ya en brazos. A continuación te aconsejo que:

  1. Llenes la despensa: Muy importante llenar la despensa con los alimentos que más te gusten, piensa en que tienes que seguir cuidándote pero que ya sí puedes comer alimentos que antes no podías en el embarazo. Ten en cuenta que es una planificación para llevarla a cabo cuando ya te conviertes en madre.Así que, te recomiendo que cojas tu movil, te descarges la app de @myrealfooding de Carlos Rios y que hagas la compra pasando los alimentos por su scaners para que puedas hacer una compra de comidas lo más saludables posibles.
  2. Congeles comidas: Para que no te ocupen tanto espacios los tuppers en la nevera puedes utilizar bolsas de congelación. Ya que tienes que pensar que en el cogelador no solo se meten tuppers si no que también hay alimentos que lo requieren. Así que es una buena opción para ahorrar espacio.Para que no te pegues la paliza haciendo comidas, de lo que vayas cocinado haz de más y congela lo que consideres para un par de platos, de esta forma vas aguardando casi sin darte cuenta y llegado el momento tendrás bastantes comidas de las que poder comer.El para cuánto tiempo cocinar depende del tiempo del que dispongas, depende de lo que cocines normalmente en casa y depende por supuesto del espacio disponible dentro del congelador. Lo ideal sería 2-3 semanas, que os de bastante margen para poder seguir cocinando y congelando para más días, pero si no, pues lo que puedas para pasar la primera semana y media.Lo más importante es que en los primeros días no tengáis que estar pendientes de la cocina.

         3.Deseches todo lo que no utilice o esté inservible: En este caso, no es más que hacer un buen depurado. Ya que estás en la cocina aprovecha para tirar todo aquello que ya no utilices, que no te guste, que esté estropeado. Igualmente, dentro del congelador y frigorífico saca y tira todo lo que lleve mucho tiempo allí y no has consumido. Y en la despensa, lo mismo, revisa los alimentos que quedan siempre detrás y que nunca ves y desecha aquellos que estén caducados.

Es la mejor forma, o al menos el inicio para tener una cocina y una vida allí dentro mucho más organizada. Piensa que esto te dará ventaja a la hora de hacer las comidas. 

Siempre sabrás lo que hay y lo que no, lo que te hace falta comprar y lo que puedes hacer en ese mismo momento sin necesidad de bajar a comprar si no te apetece.

Sé perfectamente que es complicado aconsejarte de que si haces algo vas a estar mejor porque se que de todo esto que te cuento solo se da cuenta una cuando ya está metida en el ajo y antes no le das la importancia que realmente tiene.

Pero si por casualidad tienes familiares o amigas que estén pasando por esto antes que tu, preguntales. Seguro que si no han trabajado en estas tres pequeñas tareas te dirán que tú si lo hagas o simplemente te contarán lo que están viviendo y cómo se están sintiendo ellas, que vendrá a ser pues igual que me sentía yo en ese momento.

Así que mira, estas tareas son muy fáciles y no te van a llevar más de un día en hacerlas, a lo sumo te puede llevar dos si la divides en bloques para dosificar el trabajo, pero no son tareas que requieran mucho tiempo y te aseguro que las ventajas son muchísimas, sobre todo si hablamos del aspecto emocional.

También puede interesarte el post donde establezco un planning de limpieza diaria adaptadas al inicio de la maternidad, y que puedes ir directamente a él haciendo click sobre «Cómo adaptar tu rutina de limpieza diaria a la maternidad: Planning de tareas»

Y vosotras, ¿Qué tal llevasteis esos primeros días con el bebé en casa? me encantaría conocer vuestras historias y seguro que podemos ayudar a otras madres que estén a punto de serlo.

Un saludo enorme, y nos vemos en el próximo post 

 

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